equilibrista

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lunes, 26 de octubre de 2009

diario de un bulanico

suena música de fondo, siempre suena música, y eso me gusta. Una vez estuve de paseo por un altavoz y resultó divertido hasta que unos bajos me lanzaron cerca del acuario. Es lo que pasa cuando te llevas regular con la gravedad y tan bien con las corrientes de aire. Uno de mis colegas, que se ha establecido en la funda de la cámara de video me propuso grabar un documental sobre mi ingravidez y sus graves problemas, pero tuvimos un grave inconveniente porque resulta gravoso elegir destino si no tienes pies. Lo hemos dejado hasta que me deje caer por allí, o más bien me dejen caer, porque ya os he explicado que mis viajes no los organizo yo, pero hemos decidido trabajar el guión usando a nuestras amigas las "motas de polvo" como enlace, y es que siempre hay alguna a mano, es lo que llamamos "suciedad de la información", y no te imaginas como se organizan para llegar a cualquier rincón y conseguir su objetivo. Definitivamente son muy persistentes, aunque como me contó un día “Salpicón”, todo les va bien mientras no tengan muchas aspiraciones, porque entonces se pierden, y les suele pasar bastante a menudo, pero son tantas que casi no se nota. Los demás nos hemos embrutecido y lo sentimos, pero sólo lo justo, seguro que ellas sí lo sienten, pero que puedo hacer yo si al igual que ellas no soy dueño de mi destino, siempre a merced de los aireados acontecimientos.

Os he mencionado a “Salpicón”, mi filósofo de cabecera, una incombustible mancha de café en el sofá del salón. Lo han intentado todo contra él, pero sólo han conseguido dejarlo en color café con leche. Es de los que más convive con ellos, y aunque es un poco irascible y nervioso por culpa de su origen siempre resultan del todo interesantes sus reflexiones, pero eso será tema para otro día porque ahora quiero aprovechar que todo está en calma y las ventanas cerradas para escuchar la música.

Hasta pronto, y recuerda, cuidado hacia donde soplas.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho :-)
    Sigue con el blog!
    Besos

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  2. Bien, bulanico. Hay muchos seres ingrávidos y que son dirigidos, como tú. Sin embargo la mayoría de ellos no son capaces de distinguir un culo de una témpora.
    Tú disciernes, y eso te confiere algo distinto al resto de bulanicos.

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